¿Cómo nació la FENAZA, la fiesta máxima de los zacatecanos?

Septiembre representa para lo habitantes de la muy noble y leal ciudad de nuestra señora de los zacatecas, el motivo para celebrar dos acontecimientos que brindan el fundamento de su identidad.

Fue un 15 de septiembre cuando dio inicio de la lucha por la independencia y soberanía de una nación, que en lo sucesivo llevaría orgullosa el nombre de México. También un 8 de septiembre, pero hace 470 años, fue que a una profunda cañada flangeada por la laderas empinadas de los cerros de la mufa y el grillo, hizo su arribo un grupo de exploradores encabezados por el vasco Juan de Tolosa, quienes descubrieron las minas de los zacatecas.

Aquellos ricos yacimientos argentíferos que ya en 1550 eran el imán más poderoso en el virreynato para mineros, pobladores y aventureros tan solo después de la ciudad de México, fueron los que dieron origen a una ciudad cuya principal característica ha sido, es y seguirá siendo la fascinación y el embelezo que provoca en propios y visitantes, lo que la ha llevado a su vez a merecer el titulo de patrimonio cultural de la humanidad.

Años después en 1559, se instituyo la fiesta del 8 de septiembre, en honor a Nuestra Señora de los Remedios, Patrona Principal del Incipiente Asentamiento de Vocación Minero y Cultural, que en 1586 cambio por la de Nuestra Señora de los Zacatecas, Patrona titular de la Ciudad. A dicho festejo, se sumó el que los zacatecanos le rinden el 15 del noveno mes a la Virgen del Patrocinio.

La festividad perduró a través de los siglos, y el gozo y asombro de sus participantes habrían de transformarla y enriquecerla para brindarle una identidad propia y muy particular, convirtiéndola en lo que hoy es la Feria Nacional de Zacatecas, indiscutiblemente la fiesta máxima de los zacatecanos, que con tal denominación se realiza a partir de 1970.

Será en este 2016 en que la heroica ciudad de Zacatecas, Patrimonio Cultural de la Humanidad, ofrezca la cuadragésima sexta edición de su feria nacional, conformada por un nutrido y variado programa de actividades culturales, artísticas y religiosas, que habrán de brindar a quienes estén dispuestos a disfrutar las extraordinarias e inolvidables experiencias.